Foreword by Ken Wilber to "Ken Wilber: Thought as Passion" (SUNY Press 2003) (original) (raw)

INTEGRAL WORLD: EXPLORING THEORIES OF EVERYTHING

Un foro independiente para una discusi�n cr�tica de la filosof�a integral de Ken Wilber

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Ken Wilber

Es para m� un placer presentar el libro Ken Wilber: La pasi�n del pensamiento, de mi amigo Frank Visser. Y, puesto que tengo algo que ver con el tema, espero que el lector me perdone que empiece con un comentario interesado y le agradezca el subt�tulo, La pasi�n del pensamiento. Cuando, en 1983 me mud� a la preciosa casa que Roger Walsh y Frances Vaughan tienen en Tiburon (California), me convert� en un buen amigo de Rollo May que, en esa �poca, tendr�a unos setenta y cinco a�os de edad, pero todav�a estaba muy l�cido y era muy incisivo. Por muchas y muy diversas razones, Rollo se hab�a convertido, para m�, en un aut�ntico h�roe. En primer lugar, hab�a sido alumno y amigo de Paul Tillich, uno de los principales existencialistas y uno de los dos o tres grandes te�logos de este siglo. En segundo lugar, Rollo era el principal exponente del existencialismo y, m�s concretamente, de la psicolog�a existencial, en los Estados Unidos, por todo lo cual constitu�a un eslab�n vivo con los grandes fil�sofos europeos que hab�an conformado mi visi�n. (A menudo me describo como un pensador de Europa del norte que vive como un europeo del sur y que practica una religi�n oriental... o algo as�. Yo no me considero especialmente "americano" aunque, lamentablemente, as� sea como me vean los europeos, en un ejemplo palpable de lo dif�cil que resulta sustraerse al influjo de la propia cultura. �A qui�n puede interesarle, en realidad, el empirismo anglosaj�n o el pragmatismo del cowboy?) Rollo era, en fin, una persona maravillosa, cordial, ocurrente y sabia.

Y ahora viene el comentario interesado al que antes hac�a referencia porque, para la contraportada de uno de mis libros (Despu�s del Ed�n), Rollo dijo �Ken Wilber es el fil�sofo m�s apasionado que conozco�, mi comentario preferido de entre todos los que, de ven en cuando suscitan mis libros, sobre todo viniendo de Rollo para el que, como buen existencialista, la pasi�n es un sin�nimo de la autenticidad. Lo menciono porque el subt�tulo del libro de Frank me lo record� y despert� tambi�n mi gratitud. La verdadera filosof�a debe alentar el fuego de la pasi�n, hacer hervir el cerebro y fre�r los ojos... aunque tambi�n debe hacer lo mismo en el otro extremo del espectro de los sentimientos y es leve como la bruma, serena como el llanto y sostiene al mundo entre sus manos con la misma delicadeza que si fuera un beb� desnudo, tierno, sensible y vulnerable. Sinceramente espero que, si he aportado algo a este campo, sea un poco de pasi�n.

El libro que el lector tiene entre manos, aunque versa sobre m� y mi trabajo, constituye, en realidad, un acercamiento a la filosof�a, la psicolog�a, la espiritualidad y la condici�n humana en general. Es cierto que se trata de una cr�nica de mi viaje particular hacia dominios que espero que sean cada vez m�s integrales, pero considero mucho m�s importantes las ideas transmitidas que las peripecias del portador.

En este libro, Frank nos presenta un resumen de algunas de las fases de mi trabajo y sus propios comentarios al respecto. Y perm�tanme decirles que en modo alguno me considero el responsable de sus m�ritos, como tampoco lo soy de ning�n otro libro que se haya escrito al respecto. Tambi�n debo decir que no lo he le�do con detenimiento (exceptuando el material biogr�fico) y que, en consecuencia, no puedo refrendar su validez y tampoco, por tanto, responder a las cr�ticas que suscite. Frank Visser ha estudiado el tema muy cuidadosamente y agradezco mucho sus esfuerzos por acercar el enfoque integral al p�blico en general. Pero, independientemente de la exactitud con que refleje mis ideas, es indudable que aborda cuestiones que deber�an formar parte de cualquier abordaje integral y que, por esa sola raz�n, constituye una valiosa contribuci�n al di�logo integral. Yo mismo tengo algunos desacuerdos puntuales y amables con Frank sobre muchos de estos temas, pero las conversaciones que he mantenido con �l siempre me han ense�ado algo importante y es por ello que creo que este libro tambi�n podr� resultar provechoso para el lector.

"Integral" significa comprehensivo, inclusivo, no marginador y abarcador. Esto es, precisamente, lo que tratan de hacer los abordajes integrales a cualquier campo, incluir el mayor n�mero de perspectivas, estilos y metodolog�as en una visi�n coherente. En cierto sentido, los enfoques integrales son "metaparadigmas" que tratan de unificar paradigmas distintos en una red interrelacionada de enfoques mutuamente enriquecedores. Existen, por ejemplo, una buena docena de visiones diferentes de la conciencia, pero el enfoque integral insiste en la necesidad de sintetizar las verdades parciales que todas ellas encierran en una visi�n m�s comprehensiva y global. Y lo mismo podr�amos decir con respecto a las muchas escuelas de psicolog�a, sociolog�a, filosof�a, antropolog�a y espiritualidad, puesto que todas ellas poseen fragmentos importantes del acertijo integral que deben ser honrados e incluidos en un enfoque m�s abarcador e integral.

A menudo me han preguntado cu�l ser�a el libro que recomendar�a como introducci�n a mi obra y creo que Breve historia de todas las cosas es el que mejor podr�a servir para ello (aunque Una teor�a de Todo sea probablemente m�s corto y m�s sencillo). Breve historia fue escrito como una versi�n divulgativa de Sexo, ecolog�a, espiritualidad (SES), el libro en que expuse por vez primera mi visi�n integral. Los libros anteriores a SES eran exploraciones preliminares de los estudios integrales y, aunque muchos de ellos muestran lo que considero que son aspectos importantes de una visi�n integral, yo no empezar�a la lectura antes de Sexo, ecolog�a, espiritualidad, que fue el libro en el que revis� y resum� toda mi obra anterior. Como ya he dicho, SES fue el primer libro en el que esboc� mi versi�n de los estudios integrales (a la que, en ocasiones, he llamado "OMOC", una abreviatura para "omninivel, omnicuadrante, omnil�nea, omniestado, omnitipos, etc�tera"). Despu�s de SES, s�lo volv� a los libros anteriores de manera puntual para elaborar alg�n que otro elemento compositivo de una teor�a m�s integral. El problema con el relato cronol�gico de mi obra es que, al revivir los debates y di�logos de aquellos tiempos, muchos de los t�rminos que hoy en d�a utilizo han acabado contamin�ndose irreversiblemente de las distorsiones de los cr�ticos que, en su momento, malinterpretaron lo que estaba diciendo. Personalmente no creo que esos debates tengan mucho inter�s hist�rico, por cuanto que una historia de las distorsiones no es una historia de los hechos, sino de las interpretaciones distorsionadas de los hechos. Pero tambi�n debo decir que, al mismo tiempo, no deja de tener, en tanto que relato, su inter�s y su m�rito, aunque s�lo sea como ejemplo ilustrativo de un conflicto de paradigmas que gener� muchos malentendidos a los que, de un modo u otro, contribuyeron todos los implicados (incluido, obviamente, yo mismo).

Los acontecimientos que condujeron hasta SES, que vio la luz en 1995, tambi�n pueden ser de inter�s. Hac�a casi una d�cada que no hab�a escrito ni publicado nada, una d�cada en la que me dediqu� fundamentalmente a cuidar de mi esposa, que fue diagnosticada de c�ncer poco despu�s de casarnos. Todav�a no nos hab�amos ido de luna de miel cuando recibimos las malas noticias. Treya y yo nos casamos en 1983 y ella muri� en 1989 y, para cumplir con una promesa, relat� nuestra ordal�a en Gracia y coraje. Eso fue casi todo lo que escrib� durante esos diez a�os. Todos los acontecimientos que viv� con Treya durante todo ese tiempo provocaron en m� una transformaci�n profunda e irreversible. Creo que SES refleja, en parte, el resultado del desarrollo individual promovido por nuestra relaci�n. Crecimos juntos, nos iluminamos y morimos juntos. Todo los libros que escrib� hasta SES ten�an una dedicatoria pero, despu�s de �l, ninguno la ha tenido, porque todos han estado dedicados a ella.

Sea como fuere, los diez u once libros que hab�a escrito anteriormente eran ensayos, vislumbres preliminares o fragmentos de un abrazo integral que luchaba por emerger. Fue como si los acontecimientos que acompa�aron a ese tr�nsito hubieran posibilitado un crecimiento del esp�ritu, concedido por la gracia, que abrieron el suficiente espacio para que finalmente pudiera atisbar el horizonte integral. En cualquiera de los casos, s� que todos el trabajo que he posteriormente he llevado a cabo sali� de un Coraz�n que jam�s hubiera podido descubrir a solas.

A veces divido mi trabajo en cuatro fases, en la que la �ltima (la fase-4) se inicia con SES y prosigue con seis o siete libros m�s. En ocasiones, tambi�n me preguntan si habr� una "fase 5" y no s� muy bien qu� responder. Como se�ala Frank, en el �ltimo a�o habr� escrito unas dos mil p�ginas y supongo que algo de eso, que me parece bastante novedoso, podr�a servir para dar ese paso. Y, puesto que la mayor parte de ese material s�lo ver� la luz despu�s de la publicaci�n del libro de Frank, invito al lector interesado a echarle un vistazo en wilber.shambhala.com y en integralinstitute.org y decidir por s� mismo si merecen el rimbombante calificativo de "fase-5" o si no son m�s que un mont�n de variaciones sobre el mismo tema. En cualquiera de los casos, ah� hay algo que me parece definitivamente nuevo, como una semi�tica integral y un "c�lculo integral" (una forma de matem�ticas que reemplaza las variables con perspectivas). Pero �qui�n sabe?

Lo �nico que s�, y que me gustar�a subrayar una vez m�s, es que cualquier teor�a integral no es m�s que eso, una simple teor�a. Siempre me sorprende, aunque tal vez debiera decir que me conmociona, el comentario de que estoy alentando un abordaje intelectual a la espiritualidad cuando, en mi opini�n, lo que estoy haciendo es exactamente lo contrario. Creo que el hecho de que un autor escriba, pongamos por caso, una historia de la danza, no significa que afirme que las personas deban dejar de bailar y contentarse simplemente con leer. He escrito tratados acad�micos que abarcan �reas tales como la espiritualidad y su relaci�n con el esquema mayor de las cosas, pero mi recomendaci�n al lector siempre ha sido la de no contentarse con leer y emprender una aut�ntica disciplina espiritual. Creo que, en cualquier enfoque realmente integral a la danza, debe haber el espacio suficiente para que uno pueda bailar y tambi�n leer sobre ella. Haga ambas cosas pero, en cualquiera de los casos, no se limite a leer el libro. Eso ser�a como irse de vacaciones a las Bermudas sent�ndose en el sof� de su casa y hojeando un atlas. Mis libros son mapas pero, por favor, que no le impidan ir a las Bermudas y verlas por s� mismo.

Vea por si mismo si, en las profundidades de su conciencia, puede usted encontrar, aqu� y ahora, la totalidad del Kosmos, porque ah� es precisamente donde reside. Los p�jaros cantan en su conciencia; las olas del oc�ano rompen estrepitosamente en su conciencia y las nubes se desplazan en el cielo de su conciencia. �D�nde est� esa conciencia cuyo abrazo engloba al universo entero y conoce los secretos de Dios? En el punto inm�vil de este vertiginoso mundo, en el centro secreto del universo conocido, tras los ojos de quien ahora mismo est� leyendo esta p�gina, en el origen mismo del que brota el pensamiento, contemple c�mo emerge el Kosmos entero, danzando salvajemente con una pasi�n que la filosof�a trata de apresar, coronado de una gloria y sellado de una admiraci�n que los amantes tratan de compartir, desplaz�ndose apresuradamente en el mundo del tiempo que no es sino el modo en que se expresa la eternidad. �D�nde est� ese Yo en usted?

El enfoque integral no es m�s que un intento de clasificar en categor�as, en t�rminos conceptuales, el modo en que esa gloria se manifiesta. Pero no es m�s de eso. Cada uno de mis libros contiene alguna que otra frase que dice, m�s o menos, lo siguiente: ��sta es, pues, la historia del proyecto Atman y �sta es tambi�n mi forma de compartir lo que he visto, una peque�a ofrenda de lo que he llegado a recordar, el polvo zen que conviene sacudirse cada tanto de las sandalias, una mentira, a fin de cuentas, ante ese Misterio que es lo �nico que existe�. (Ejemplo procedente de El proyecto Atman.)

Dicho en otras palabras, todo mis libros son mentiras, simples mapas del territorio, sombras de la realidad, s�mbolos grises que arrastran pesadamente sus vientres sobre la p�gina muerta, signos cargados de furia y de gloria que no significan absolutamente nada. Y esa nada, ese Misterio, es la �nica Vacuidad que debe ser realizada; no conocida sino sentida, no pensada sino respirada, no un objeto sino un clima, no una lecci�n sino una vida.

Lo que sigue es un atlas, un libro que contiene mapas que, a mi juicio, son muy globales pero que, en �ltima instancia, no dejan de ser m�s que mapas. �selos tan s�lo como un recordatorio para bailar, para indagar en su Yo, el Yo que contempla esta p�gina y este Kosmos en el mismo vistazo. Y luego exprese esa gloria en mapas integrales y cante apasionadamente lo que haya visto, los sonidos que el tierno Coraz�n le haya susurrado quedamente al o�do en el silencio de la noche y venga y comparta con nosotros lo que ha escuchado en su viaje a las Bermudas en el Silencio vibrante que s�lo usted posee y en el Coraz�n resplandeciente que s�lo juntos podemos llegar a descubrir.

K.W.

Denver, Colorado

diciembre de 2002