Comunismo - Qué es, características y ejemplos actuales (original) (raw)

Te explicamos qué es el comunismo, su origen, características y países que lo practican. Además, diferencias con el socialismo y el capitalismo.

El martillo y la hoz representan a la clase obrera y el campesinado que el comunismo declara defender.

El comunismo es una ideología política y un modo de organización socioeconómica que aspira a construir una sociedad sin clases sociales mediante la abolición de la propiedad privada de los medios de producción (como fábricas, tierras y minas). Si bien su objetivo teórico es el igualitarismo, promueve el control de la política y la economía por parte del Estado.

El comunismo es un modelo radicalmente distinto al capitalismo (que se basa en el principio de propiedad privada y libertad de mercado). Sus fundamentos provienen de la obra filosófica del pensador alemán Karl Marx (1818-1883), autor de textos como el Manifiesto del Partido Comunista (1848), escrito junto a Friedrich Engels (1820-1895), y El capital (1867), una obra importante sobre la sociedad industrial contemporánea.

En la obra de Marx, comunismo y socialismo eran empleados como sinónimos, aunque posteriormente ambos términos comenzaron a diferenciarse, especialmente cuando el comunismo quedó asociado a la Revolución bolchevique de 1917 y algunos socialistas adoptaron posiciones más reformistas y democráticas.

La doctrina comunista se basa en el reconocimiento de que a lo largo de la historia existió la explotación del hombre por el hombre, es decir, que unos seres humanos usaron el trabajo de otros para obtener beneficios y enriquecerse. El objetivo propuesto en la teoría marxista es terminar con este tipo de explotación.

De acuerdo a la perspectiva marxista, la historia debe comprenderse como el resultado de la lucha de clases, iniciada desde tiempos ancestrales con la aparición de la propiedad. Las diversas clases sociales compiten por el control de los medios de producción, y cuando las contradicciones sociales se agudizan esta lucha puede conducir a la disputa por el control del Estado.

La lucha de clases es presentada como el “motor” del cambio social, económico y político, pues se sugiere que empuja a las sociedades hacia la adopción de nuevos modos de producción. De la esclavitud de la Edad Antigua se habría pasado al orden feudal, y del feudalismo al capitalismo industrial con el nacimiento de dos clases sociales enfrentadas: la burguesía (propietaria de las fábricas y otros medios de producción) y el proletariado (la clase obrera obligada a vender su fuerza de trabajo).

Marx sostenía que la actual lucha de clases entre la burguesía y el proletariado llevaría a la llegada del comunismo, es decir, a una sociedad sin clases sociales que debería atravesar varias fases previas (la más célebre de ellas sería la “dictadura del proletariado”).

Desde los años de publicación de la obra de Marx hasta la actualidad, surgieron muchos partidos comunistas de diversas tendencias y en diferentes partes del mundo. Algunos de ellos llegaron al poder, como los bolcheviques liderados por Vladimir Lenin en Rusia en 1917 o el Partido Comunista de China encabezado por Mao Zedong en 1949. En general, estas experiencias históricas no contribuyeron a crear sociedades más igualitarias afines al ideal original del comunismo, e incluso en algunos casos colapsaron (como la Unión Soviética) o se vieron obligadas a impulsar reformas económicas liberalizadoras (como China).

El pensamiento de Marx y las diversas variantes del comunismo impulsadas por otros pensadores y activistas (como Lenin, León Trotsky, Mao Zedong, entre otros) siguen inspirando a muchos dirigentes, militantes e intelectuales alrededor del mundo.

Puntos clave

Ver además: Comunismo científico

Características del comunismo

Marx y Engels son los fundadores del comunismo como se entiende en la actualidad.

A grandes rasgos, el comunismo se caracteriza por lo siguiente:

Origen del comunismo

El comunismo como doctrina social y económica se originó en la sociedad industrial del siglo XIX, pero tiene antecedentes en prácticas e ideas anteriores. En la Edad Antigua, el filósofo griego Platón elaboró el modelo de una sociedad ideal basada en la eliminación de la propiedad privada y la centralidad del bien común, aunque no cuestionó el sometimiento de los estratos inferiores a la élite dirigente.

También fueron importantes algunas experiencias de propiedad comunitaria y gestión igualitaria de la Antigüedad, como la comunidad de bienes del cristianismo primitivo.

Más adelante, surgieron algunos modelos de sociedad ideal desarrollados por pensadores humanistas durante el Renacimiento y luego la Ilustración. El más notorio fue el libro Utopía (1516) de Tomás Moro, que imaginaba una sociedad sin dinero en que las personas compartían entre sí los bienes.

Las ideas que anticiparon el comunismo también jugaron un rol minoritario en las guerras civiles inglesas (1642-1651), en las que surgió el grupo de los cavadores (diggers) que cuestionaba la propiedad privada. También en la Revolución francesa iniciada en 1789, en la que participó un movimiento encabezado por François Babeuf (1760-1797), que intentó sin éxito derrocar al Directorio e instaurar un régimen de igualdad mediante un movimiento conocido como la Conspiración de los Iguales (1796).

Tras la Revolución francesa, surgieron diversas corrientes de pensamiento que suelen ser agrupadas bajo el término “socialismo utópico”. Una de ellas correspondió al filósofo francés Étienne Cabet (1788-1856), a quien se atribuye la acuñación del término “comunismo” alrededor de 1840.

Por lo tanto, el término “comunista” es anterior a la obra de Karl Marx y se usaba en la década de 1840 para denominar a los seguidores de dos tendencias políticas igualitaristas: la de Cabet, llamada cabetismo o movimiento icariano, y la que reivindicaba el pensamiento de Babeuf, llamada neobabuvismo.

Aunque el término “comunismo” ya existía, las interpretaciones de Marx y Engels le dieron una sólida base teórica. Estos dos pensadores alemanes fundaron en Bruselas el Comité Comunista de Correspondencia y en 1847 promovieron que la organización revolucionaria llamada Liga de los Justos pasara a llamarse Liga de los Comunistas. Luego publicaron el Manifiesto del Partido Comunista (1848) y gestaron una obra que cambió para siempre la forma de entender el comunismo, que influyó en las distintas experiencias socialistas del siglo XX.

Países comunistas

Actualmente, China es una potencia mundial con un régimen político comunista.

En el siglo XX, y especialmente en el marco de la Guerra Fría, se crearon numerosos Estados socialistas o comunistas. La mayor parte estaban asociados a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), pero también surgieron algunos en otras zonas de Asia, África y América Latina. En su gran mayoría, estos Estados dejaron de existir.

Los países con esta orientación ideológica en general adoptaron el término “socialista” o “popular” en sus nombres oficiales.

Entre los proyectos comunistas que dejaron de existir se encuentran:

Actualmente, existen cinco países organizados bajo regímenes comunistas**:**

Comunismo y socialismo

En un principio, los términos socialismo y comunismo eran empleados como sinónimos, incluso por Karl Marx, y algunas tendencias no marxistas se reconocían como comunistas (como el anarcocomunismo del anarquista ruso Piotr Kropotkin). Sin embargo, posteriormente surgieron distinciones entre ambas palabras, especialmente tras la Revolución bolchevique de 1917, cuando el término “comunista” quedó asociado al leninismo y otras tendencias revolucionarias, y el término “socialismo” comenzó a identificarse con el socialismo reformista y la socialdemocracia.

Aún hoy la diferencia entre socialismo y comunismo es motivo de debate, ya que muchos consideran el comunismo como una forma de socialismo revolucionario. Por otro lado, las doctrinas marxistas más ortodoxas entienden el socialismo como una etapa de transición entre el capitalismo y el comunismo.

En general, se asocia el socialismo con formas reformistas y más democráticas de gobierno o participación política (también llamadas “socialdemocracia”), mientras que el comunismo representa un modelo revolucionario de transformación social o un régimen político de partido único basado en la administración estatal de la economía.

Sigue en: Diferencias entre socialismo y comunismo

Comunismo y capitalismo

El comunismo rechaza la propiedad privada y el capitalismo se sostiene en ella.

El comunismo suele ser considerado como el modelo opuesto al capitalismo, ya que mientras el comunismo propone abolir la propiedad privada, el capitalismo se sostiene en ella.

El antagonismo entre comunismo y capitalismo se intensificó a lo largo del siglo XX, especialmente durante la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y las democracias liberales de Occidente se enfrentaron al bloque comunista liderado por la Unión Soviética. Estos dos bloques se enfrentaron en diversos conflictos ideológicos, políticos, económicos, culturales e incluso militares, hasta que se produjo la caída del comunismo soviético a finales del siglo XX.

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Referencias