Fauna - Qué es, sus características, tipos y ejemplos (original) (raw)

Te explicamos qué es la fauna, cuáles son sus características y cómo se clasifica. Además, ejemplos de fauna y su importancia.

Ranas sobre una rama

Todos los animales forman parte de la fauna.

La fauna es el conjunto de animales que habitan en una región geográfica determinada y comparten un mismo tiempo geológico. Es decir, se trata de todos aquellos animales que coexisten en un lugar y tiempo precisos.

La fauna puede clasificarse de muchas maneras. Por ejemplo, según el entorno en el que habitan las especies que la componen, según las condiciones en que lo hacen, con mayor libertad o en estrecha convivencia con los humanos; o según su origen.

El término “fauna” proviene del latín Fauna, nombre que, en el antiguo culto romano, recibía la diosa de la fertilidad de los campos, los bosques y la naturaleza.

Ver también: Reino animal

Preguntas frecuentes

¿Qué es la fauna?

La fauna es el conjunto de animales que viven en una región y tiempo específicos.

¿Cuáles son las características principales de la fauna?

Las principales características de la fauna son: se adapta a las condiciones del entorno, puede moverse, se alimenta de otros organismos y mantiene relaciones complejas con otras especies.

¿Cómo se clasifica la fauna?

Algunos criterios de clasificación de la fauna son: según el entorno (selvática, xerófila, polar, de montaña, marina, terrestre o urbana), según su relación con los humanos (silvestre, doméstica o asilvestrada) y según su origen (autóctona o exótica).

¿Qué relación hay entre la fauna y la flora?

La fauna y la flora son interdependientes. La fauna se alimenta y se refugia en la flora, y ayuda en su reproducción.

Características de la fauna

Las principales características de la fauna son:

Ver además: Simbiosis

Tipos de fauna

La fauna se puede clasificar de diversas maneras, en base a criterios diferentes. Por ejemplo, según el entorno, según su relación con los seres humanos y según su origen.

Según el entorno

Dependiendo del entorno en el que viven los animales, se puede distinguir entre:

Según su relación con los seres humanos

Otra forma de clasificar la fauna es a través de su relación con los seres humanos. A partir de este criterio, se puede distinguir entre:

Según su origen

De acuerdo a su origen, se puede distinguir entre:

Ejemplos de fauna

Tortuga de Carey

Cebras de Hartmann

Elefante africano

Tapir sudamericano

Manatí del Caribe

Guacamayo jacinto

El concepto de fauna está siempre determinado por una región a la cual se hace referencia y por algún criterio en particular. Por ejemplo:

Fauna y flora

Un colibrí alimentándose de una flor

En términos ecológicos, fauna y flora son inseparables entre sí.

Así como la fauna engloba las especies animales de una locación geográfica, la flora abarca las especies vegetales.

Al igual que la fauna, la flora también puede clasificarse según el hábitat de las especies y según su relación con los seres humanos. Por ejemplo, el trigo y la cebada son especies domésticas, mientras que las plantas selváticas son especies silvestres.

Flora y fauna establecen entre sí relaciones muy estrechas y son, en términos ecológicos, inseparables. Es decir, todo ecosistema contiene elementos de ambas, y a menudo los cambios sufridos en una de ellas alteran irremediablemente a la otra. Por esa razón, es importante la conservación de la flora y la fauna de los ecosistemas en el mundo.

Más en: Flora y fauna

Importancia de la fauna

La fauna es un componente fundamental de los ecosistemas. Cada animal tiene un rol ecológico, de modo que todas las formas de vida se mantienen en un delicado equilibrio ecológico.

Por ejemplo, los animales que cazan a menudo funcionan controlando el tamaño de la población de sus presas. Cuando una especie queda sin depredador, la población de presas crece desmedidamente y genera un desequilibrio.

Por otro lado, la fauna interactúa con las especies vegetales, participando de la reproducción de las plantas. Los colibríes, las abejas y otros insectos transportan el polen de un sitio a otro, lo que permite la propagación de la flora local.

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Referencias