Monarquía Parlamentaria - Qué es, características y ejemplos (original) (raw)

Te explicamos qué es una monarquía parlamentaria, sus características y ejemplos actuales. Además, la monarquía constitucional.

monarquia parlamentaria paises bajos

La mayoría de las democracias europeas occidentales son monarquías parlamentarias.

La monarquía parlamentaria es un sistema de gobierno en el que la jefatura del Estado recae oficialmente en un rey o monarca, cuyo cargo suele ser vitalicio y hereditario, pero en el quelas funciones legislativas y ejecutivas son desempeñadas por un Parlamento y un gobierno electos. Es decir, el rey se encuentra sometido a la autoridad del poder legislativo (el Parlamento) y tiene un rol más simbólico y ceremonial que político.

La monarquía parlamentaria es una forma de monarquía constitucional, pues los poderes y funciones del monarca están contemplados y limitados en la ley constitucional, a diferencia de las monarquías absolutas y autoritarias, en las que el rey concentra todo el poder político.

Sin embargo, en ocasiones se usa el término monarquía constitucional solo para describir a los regímenes históricos en los que el rey conservaba un grado variable de poder político, a pesar de estar limitado por la Constitución. Por ejemplo, el Reino Unido entre finales del siglo XVII y comienzos del siglo XX, o España entre el siglo XIX y comienzos del XX. En cambio, en las monarquías parlamentarias, el monarca desempeña funciones puramente simbólicas y representativas, que no inciden en el funcionamiento político del Estado, y no detenta el poder ejecutivo, que queda a cargo de un primer ministro o presidente del gobierno elegido en el seno del Parlamento.

A pesar de ello, el monarca conserva algunas atribuciones (por ejemplo, en arbitrajes o diplomacia) y la familia real goza de ciertos privilegios. Pero en la práctica, la monarquía parlamentaria se asemeja bastante a una república. De hecho, la mayoría de las democracias europeas occidentales son actualmente monarquías parlamentarias.

Puntos clave

Ver además: Monarquía

Características de las monarquías parlamentarias

En general, las monarquías parlamentarias se caracterizan por lo siguiente:

Países con monarquía parlamentaria

En la actualidad, muchas naciones del mundo se gobiernan a través de regímenes de monarquía parlamentaria. Algunos ejemplos son:

Monarquía parlamentaria y monarquía constitucional

En muchos casos, los términos monarquía parlamentaria y monarquía constitucional son usados como sinónimos, dado que la monarquía parlamentaria puede considerarse un tipo específico de monarquía constitucional. De hecho, muchas monarquías que hoy solemos caracterizar como parlamentarias se definen a sí mismas como constitucionales.

En ambos casos, el poder del rey está limitado y sus funciones están definidas por un texto constitucional, es decir, el monarca no está por encima de la ley, como sí lo estaba en las monarquías absolutas del Antiguo Régimen y, en gran medida, en algunas monarquías actuales (como las de Omán, Brunéi y Arabia Saudita).

Sin embargo, cuando se emplea el término monarquía parlamentaria, generalmente se hace hincapié en que la jefatura del gobierno no reside en el rey, aun cuando este sea oficialmente el jefe o símbolo del Estado, sino en el primer ministro o presidente del gobierno, que ejerce el poder ejecutivo y es nombrado por el Parlamento. El nombramiento del primer ministro depende de la cantidad de representantes que tengan los diferentes partidos políticos en el Parlamento, y esto a su vez depende de los resultados de las elecciones populares.

Por lo tanto, en una monarquía parlamentaria, el poder político depende del Parlamento y el rey solo se encarga de funciones representativas o simbólicas (por ejemplo, firmar las leyes que promulga el Parlamento para que entren en vigor, nombrar al primer ministro luego de su elección por los miembros del Parlamento o participar en eventos diplomáticos).

En cambio, la monarquía constitucional puede ser definida como el régimen político en el que el rey está sometido a la ley constitucional, comparte el gobierno y la administración del Estado con el Parlamento y conserva un grado de poder político. Este fue el caso de diversas monarquías europeas de finales del siglo XVII a comienzos del siglo XX, cuando pasaron de un sistema de monarquía absoluta a un régimen que concedió un mayor protagonismo al Parlamento. Este sistema obligó al rey a someterse a la ley constitucional pero no lo convirtió en una figura puramente ceremonial y representativa, como en las monarquías parlamentarias contemporáneas, pues continuaba ejerciendo funciones políticas (como dirigir las relaciones exteriores, sancionar o vetar leyes, convocar o disolver el Parlamento y nombrar al primer ministro).

Algunos ejemplos históricos de monarquías constitucionales, entendidas como regímenes en los que los reyes conservaban una cuota de poder político, fueron el Reino Unido (desde 1689 hasta comienzos del siglo XX), España (desde 1812 hasta 1923, con intervalos), Japón (desde 1890 hasta 1945), Francia (en los períodos 1791-1792, 1814-1824 y 1830-1848) y los Países Bajos (desde 1814 hasta 1848).

Monarquía semiparlamentaria o semiconstitucional. Algunos estudiosos utilizan además otra categoría, la de monarquía semiparlamentaria o semiconstitucional, para referirse a regímenes parlamentarios contemporáneos en los que conviven un primer ministro electo, a cargo del poder ejecutivo, y un Parlamento, encargado del poder legislativo, con un monarca que detenta importantes poderes para influir sobre las funciones ejecutivas y legislativas. Por ejemplo, Jordania, Kuwait, Marruecos y Mónaco.

Sigue con:

Referencias