Sociedad patriarcal - Concepto, origen y qué es el machismo (original) (raw)

Te explicamos qué es la sociedad patriarcal, cuál es su origen y cómo se relaciona con el machismo. Además, cómo puede combatirse.

sociedad patriarcal

En una sociedad patriarcal, el hombre predomina por sobre la mujer.

Una sociedad patriarcal es una configuración sociocultural que otorga al hombre predominio, autoridad y ventajas por sobre la mujer, quien queda en una relación de subordinación y dependencia. A este tipo de sociedad también se la denomina patriarcado.

Hasta el día de hoy, la mayoría de las sociedades humanas tienen una tradición patriarcal, a pesar de que en el último siglo se ha avanzado hacia la igualdad entre hombres y mujeres. Además de por miles de años de costumbre, el patriarcado es respaldado por una tradición cultural y una serie de instituciones sociales y políticas, de manera más o menos abierta.

Las religiones tradicionales suelen reflejar los valores de las sociedades patriarcales donde surgieron, a través de la asignación de roles desiguales de género y la justificación de la autoridad masculina en textos y prácticas. Muchas instituciones religiosas perpetúan jerarquías exclusivamente masculinas y limitan las libertades y los derechos femeninos.

Por ejemplo, en las sociedades católicas, solo los hombres pueden ocupar el rol de sacerdote, lo que refuerza la autoridad masculina en la esfera religiosa. En el mundo islámico, las mujeres enfrentan restricciones sobre su vestimenta, movilidad y autonomía, estando sujetas al control de los hombres en diferentes aspectos de su vida.

Puntos clave

Ver además: Equidad de género

Origen de la cultura patriarcal

Se cree que el origen de la sociedad patriarcal se encuentra en las primeras comunidades organizadas en torno al desarrollo de la agricultura, durante la Revolución Neolítica. En estas sociedades, surgieron las primeras formas de jerarquización social, con propiedad privada y centralización política, y los hombres ocuparon la mayoría de los cargos de liderazgo y toma de decisiones.

Por otro lado, con la acumulación de riquezas, las sociedades comenzaron a desarrollar distintos sistemas de propiedad y gestión de recursos. En la mayoría, el control de los bienes y la herencia se transfirió principalmente de padre a hijo varón, lo que fortaleció la autoridad masculina dentro de la familia y la sociedad.

Las diferencias biológicas entre hombres y mujeres, como la capacidad de procrear, también influyeron en la asignación de roles en la sociedad. Sin embargo, fue la interpretación cultural de estas diferencias lo que consolidó la sociedad patriarcal y asoció a los hombres con el poder y a las mujeres con la sumisión.

Patriarcado y machismo

La principal expresión de una sociedad patriarcal es el machismo. Esto se traduce en una actitud agresiva, posesiva y controladora de parte de los hombres hacia las mujeres. Las mujeres encuentran barreras y limitaciones en materia de decisiones, tenencia de propiedades y ejercicios legales.

El machismo tiene muchas formas distintas de manifestarse, incluso bajo la apariencia de discursos proteccionistas que victimizan a la mujer y la suponen débil, incapaz, y por ende necesitada de que el hombre vele y decida por ella.

A su vez, el machismo engendra formas de discriminación de todo tipo: salarios más bajos para las mujeres por hacer el mismo trabajo, topes profesionales más bajos, e incluso formas de violencia como el acoso sexual y el feminicidio.

Más en: Machismo

¿Cómo se combate la sociedad patriarcal?

sociedad patriarcal feminismo

El feminismo ha combatido históricamente la sociedad patriarcal.

Combatir la sociedad patriarcal requiere un enfoque integral que aborde diferentes aspectos, como las raíces estructurales, las normas culturales y las realidades económicas que perpetúan la desigualdad de género. Algunas de las formas clave en las que se lucha contra este sistema son:

Matriarcado

En teoría, el matriarcado es el régimen social y político en el que el dominio y las posiciones de liderazgo están en manos de las mujeres, es decir, es lo opuesto al patriarcado. Sin embargo, si bien se ha utilizado como concepto para analizar algunas comunidades, no existe en la historia una sociedad estructurada en torno al monopolio del poder por las mujeres.

Las sociedades con reinas mujeres no son consideradas matriarcados porque, aunque las posiciones de poder estén ocupadas por mujeres, el sistema social y político sigue siendo predominantemente patriarcal. Esto significa que sus estructuras de poder benefician a los hombres en la mayoría de los aspectos de la vida cotidiana.

Por otro lado, existen algunas sociedades en las que las mujeres tienen un rol destacado en torno a la organización de la propiedad, la herencia y la descendencia. Las sociedades matrilineales son aquellas en que las propiedades se heredan por línea materna. Por otro lado, en las sociedades matrifocales,la figura materna es el centro de la estructura familiar y tiene un rol predominante en la organización del hogar.

Sigue con:

Referencias