Textos populares - Qué son, características y ejemplos (original) (raw)

Te explicamos qué son los textos populares, cuáles son sus características y sus tipos, como el chiste, la adivinanza, la parodia, el dicho, el refrán, la canción y el juego de palabras.

Tres amigos se ríen de un chiste.

Los textos populares expresan la manera de ver el mundo de un pueblo.

Los textos populares son un tipo de texto recreativo, es decir, un texto que se lee o se recita por el mero disfrute, sin fines utilitarios. Se diferencian de los textos literarios en que estos últimos persiguen un fin estético o artístico y suelen tener un autor determinado. Los textos populares, en cambio, suelen ser anónimos, pertenecen a las tradiciones de un puebloy no aspiran a ser más que un divertimento.

Se trata de textos de transmisión mayormente oral, que pasan de una generación a otra y se actualizan en el camino. Al mismo tiempo, constituyen una importante expresión de la idiosincrasia local, del folklore y de la manera de ver el mundo de un pueblo, por lo que suelen despertar el interés académico de antropólogos, sociólogos y otros estudiosos de la cultura.

Es posible distinguir entre varios tipos de textos populares, aunque las fronteras entre unos y otros no siempre son evidentes. En general, estos textos se diferencian por su forma y el tipo de situación social y lingüística en el que se utilizan.

Ver además: Cultura popular

Características de los textos populares

Los textos populares pueden ser muy distintos entre sí, pero comparten ciertos rasgos esenciales, tales como:

Tipos de textos populares

En términos muy generales, una clasificación de los principales textos populares distingue entre el chiste, la adivinanza, la parodia, el refrán, el dicho, la canción popular tradicional y el juego de palabras.

El chiste

El chiste es una narración muy breve, dotada de un final inesperado y que invita al interlocutor a la risa. Los chistes se cuentan para divertir al otro o para generar complicidad y establecer algún tipo de camaradería. Cada cultura tiene su propio arsenal de chistes, muchos de ellos compartidos con otras, en los que no solo se expresa una situación graciosa, sino que se ponen en juego diferentes aspectos culturales, ideológicos y morales.

El relato expresado en los chistes generalmente plantea un escenario ficticio en el que luego se produce alguna situación absurda, inesperada o ridícula. Puede tener pocos o muchos personajes, o incluso carecer por completo de ellos y reducirse a preguntas retóricas y respuestas graciosas.

Dependiendo del tema que abordan o del tipo de situaciones ficticias que en ellos se recrean, se puede identificar una gran variedad de categorías de chistes. Las principales son:

Algunos ejemplos de chistes son:

La adivinanza

La adivinanza consiste en un acertijo o enigma simple que se le propone al interlocutor a través de una serie de pistas veladas. Normalmente, se plantea como un enunciado rimado, más o menos hermético, que puede ser jocoso, ingenioso o retador. Sin embargo, la dinámica habitual de las adivinanzas no es de tipo competitivo, sino lúdico: se plantea una adivinanza para que el otro se entretenga descifrándola.

Durante la infancia, las adivinanzas forman parte importante de las prácticas educativas y de entretenimiento. Sin embargo, existe una amplia tradición de adivinanzas diferentes en las distintas culturas, y en muchas ocasiones estas operan de un modo similar al chiste o la chanza.

Algunos ejemplos de adivinanzas son:

La parodia

La parodia es una imitación caricaturesca o burlesca, es decir, que persigue intenciones satíricas. Existen muchas y muy variadas formas de parodia, no solo en la tradición popular, sino también en las artes y la literatura. En términos generales, su proceder es relativamente el mismo: se acude a la exageración y a la ironía para representar de manera jocosa o mordaz a una persona, una institución o una idea.

En la tradición popular, la parodia ha jugado siempre un papel importante, ya que enmascara a través del humor la crítica y la rebelión hacia las figuras de autoridad o la jerarquía social. En el humor político, por ejemplo, este tipo de mecanismo se hace muy patente. De hecho, la caricatura política sigue siendo hoy en día uno de los recursos de protesta más populares y demandados del mundo.

Algunos ejemplos de parodia son:

El dicho

El dicho popular es una frase hecha y dotada de sentido figurado, que se maneja dentro de una comunidad lingüística específica, para referirse de manera indirecta a una situación o un evento en particular.

Los dichos operan metafóricamente, es decir, su sentido es distinto al que expresan de modo literal. Aunque con el pasar de las generaciones se puede olvidar por completo el origen de una expresión, su sentido de uso suele continuar intacto, razón por la cual las nuevas generaciones siguen empleándola.

Los dichos y los refranes suelen confundirse, a tal punto que ambos términos se utilizan muchas veces como sinónimos. Sin embargo, no son lo mismo: los refranes son frases más o menos rimadas y dotadas de moraleja, mientras que los dichos son simplemente expresiones populares.

Algunos ejemplos de dichos populares son:

El refrán

El refrán es un tipo de paremia, es decir, una frase o sentencia que contiene algún tipo de enseñanza moral o social, expresada normalmente de manera indirecta o metafórica. Se suele presentar en forma de versos rimados y opera como una pieza fija que se transmite de una generación a otra prácticamente sin cambios.

Los refranes forman parte importante de la cultura de los pueblos, y en ellos se reflejan los valores y las concepciones filosóficas de cada uno. Se distinguen de otros tipos de paremia, como el proverbio y la máxima, en que no suelen tener un autor definido, sino que pertenecen a la tradición colectiva, y por esa misma razón no suelen estar escritos ni pertenecer a ninguna obra literaria.

Algunos ejemplos de refranes son:

La canción popular tradicional, llamada así para distinguirla de la música contemporánea que resulta muy popular o muy demandada, es un tipo de composición en verso que se canta o se recita, con o sin la compañía de instrumentos, y que relata una anécdota o describe un evento.

Este tipo de canciones, a veces llamadas coplas, se basan en esquemas rítmicos y de repeticiones que son propios de una tradición específica. Además, reflejan el imaginario y las preocupaciones de un pueblo. Aunque muchas de ellas suelen ser versionadas por cantantes famosos y alcanzan así celebridad internacional, sus versiones originales son normalmente anónimas.

Por otro lado, muchas canciones populares adquieren relevancia en períodos específicos de la historia, como ocurrió con los corridos en la época de la Revolución mexicana. Estas piezas se inscriben en el imaginario y el sentir popular, y adquieren además una importancia histórica.

Algunos ejemplos de canciones populares tradicionales son:

El juego de palabras

Los juegos de palabras son construcciones lúdicas en las que el hablante utiliza el lenguaje verbal de una manera fuera de lo común, para expresar de manera jocosa o picaresca alguna idea o hacer referencia a algo. Son comunes en la lengua popular y pueden consistir en giros inesperados, construcciones desafiantes, rimas internas y otras formas de esconder en una expresión un contenido a menudo humorístico o lúdico.

Normalmente, los juegos de palabras introducen cambios fonéticos o sintácticos que permiten una cierta ambigüedad de sentido o que expresan dos contenidos al mismo tiempo. También pueden incorporar cambios en el modo ordinario de decir las palabras, con el fin de hacerlas más expresivas o graciosas.

Algunos ejemplos de juegos de palabras son:

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Referencias