A Complete Unknown - Película - 2024 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
Los tiempos cambian
La trayectoria de Bob Dylan desde sus inicios neoyorquinos en 1961 hasta la disrupción que supone su participación en el Festival de Newport de música folk en 1965. El joven de Minnesota nacido como Robert Zimmerman llega con su guitarra a Nueva York, dispuesto a conocer a uno de sus ídolos musicales, Woody Guthrie, que se encuentra hospitalizado y sin voz. Esto le permite encontrarse también con Pete Seeger, figura clave de la música folk, y ambos quedan impresionados por la canción que les canta el joven. Se introducirá en la industria y alcanzará la fama gracias a su deslumbrante talento. Además Bob queda impresionado por Sylvie Russo, activista de los derechos humanos, con la que inicia una relación amorosa, y por la cantante Joan Baez, a la que se permite criticar, y por la que también se siente atraído.
Dos décadas después de entregar En la cuerda floja, sobre el cantante Johnny Cash, James Mangold vuelve a hacer otra aproximación biográfica de un cantante, Bob Dylan, muy conectado con el otro, de hecho Cash aparece en el nuevo film como personaje secundario, a quien le consulta acerca de cómo lidiar con la fama recién adquirida. De nuevo se ve bendecido en los Oscar, ahora con 8 nominaciones, en el otro film con 5 de los que ganó uno. De todos modos el tono es diferente, pues en vez de tratar de abarcar su trayectoria completa, se pone el foco con trazos impresionistas en un período muy concreto, lo que sirve para subrayar el aura enigmática que rodea a Dylan –el título A Complete Unknown, “Un completo desconocido”, está tomado de la letra de su emblemática canción “Like A Rolling Stone”–, y crear una suerte de atmósfera que refleja la evolución del folk al rock, incorporando la guitarra eléctrica al inicial uso de la guitarra y la armónica, y donde la indefinición en las relaciones amorosas y en el estilo musical inclasificable, sirve a modo de recíproco subtexto para unas y otro.
La misma película parece concebida como una “piedra rodante” que se desliza con maravillosa armonía, son dos horas y veinte de metraje en que el guión de Mangold y Jay Cocks, que parten de un libro de Elijah Wald, fluye a las mil maravillas, están perfectamente conjuntadas la música y los sucesos que jalonan la vida de Dylan en el período 1961-65, que son los artístico-profesionales y los personales.
Timothée Chalamet, que canta muy meritoriamente todas las canciones, da el tipo perfecto de Dylan, misterioso y con tremendo magnetismo, un chaval que se ve aupado a lo más alto, y transportado por una energía eléctrica musical no comprendida por todos. Tiene mucha fuerza la amistad con su mentor Seeger, genial Edward Norton, se capta la prueba que sufre por la no comprensión de la evolución artística del pupilo. Lo cierto es que todo el reparto merece ser ensalzado, lo hacen muy bien los dos amores de Dylan en la pantalla, Elle Fanning, que es Sylvie, personaje inspirado en Suze Rotolo, y Monica Barbaro, que dota de cierta ambigüedad a los sentimientos de Joan Baez, pero también los que componen roles pequeños, como Scoot McNairy como Woody Guthrie, Eriko Hatsune, que es la esposa japonesa de Seeger, Dan Fogler, que es el manager de Dylan Albert Grossman, o Boyd Holbrook, que es Johnny Cash, por citar a unos pocos.