A todo gas 2 - Película - 2003 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
Rugen los motores
Vuelta al mundo de los automovilistas temerarios. Como recordamos del primer film, el poli Brian OConner amaba tanto la velocidad y los motores, que acababa perdiendo su placa. Pero el chico es tan hábil al volante, que la pasma de Miami debe recurrir a él, para infiltrarse y deshacer un turbio negocio de importanción-exportación. Tan bueno es el ex poli, que puede escoger compañero de faena: y el elegido es Roman Pearce, un delincuente al que Brian ayudó a enchironar. Un tercer aliado es la inevitable “chica”, Monica Fuentes, una agente que lleva tiempo infiltrada en la citada banda, como amante del jefe. Por supuesto, Monica no tardará en hacer tilín a Brian.
A falta de Vin Diesel, que no quiso hacer esta secuela (parece ser que Universal, que no se fiaba mucho del carácter cambiante del actor, encargó dos guiones, uno con él y otro sin él, “por si acaso”), bueno es Paul Walker, que se convierte en rey de la función. Y entre las caras femeninas, belleza latina al canto: Eva Mendes, que ya tuvo su papelito en Training Day (Día de entrenamiento) y que también se apuntó al El mexicano de Antonio Banderas.
Coche volante identificado
Todas las secuencias sobre cuatro ruedas son alucinantes. Pues, reparto apañadito aparte, lo que un film como A todo gas 2 pide a gritos son persecuciones automovilísticas a raudales, que permitan descargar a gusto adrenalina. Y, desde luego, en este apartado el film va muy bien servido. Uno de los momentos más espectaculares y que, a priori, ofrecía más dificultades para su rodaje, es la persecución de una embarcación desde un coche, por una carretera paralela al río. El automóvil debía aterrizar sobre el barco, después de encarrilar una rampa, algo nada fácil. De hecho, estaba previsto rodar varias tomas, pero la primera salió tan bien, que el equipo de rodaje la enlató y se fue a casa.