Air - Película - 2023 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
Tengo un sueño
1984. Adidas lidera el mercado del calzado deportivo, con Converse ocupando una segunda posición, y Nike teniendo que conformarse con ser tercero. Faltan ideas para impulsar las ventas de zapatillas de baloncesto, y el escaso presupuesto invita a pensar en figuras secundarias como imagen de marca. Y el presidente de la compañía Phil Knight, no quiere invertir más de lo necesario. Pero el gurú Sonny Vaccaro ha tenido casi una epifanía, y cree que no sólo hay que apostar por el jugador más prometedor del momento, Michael Jordan, sino creer una línea de calzado inspirada por él, y romper todas las reglas de estrategia de negociación y marketing, lo que pasa por saltarse al representante y hablar directamente con los padres de Michael, especialmente con ella, Deloris, que es la que más capacidad tiene de persuadir a su hijo.
Una potente historia de éxito empresarial, que marcó precedentes en muchos terrenos, escrita con mano primorosa por el desconocido Alex Convery, de hecho se trata de su primer guión llevado a la pantalla. Le echaron el ojo Ben Affleck y Matt Damon, ambos productores y actores en el film, el primero director, el segundo protagonista; como ambos ganaron el Oscar por su libreto de El indomable Will Hunting, no han dejado de darle el toque final al escrito por Convery, que había sabido vertebrar todo muy bien alrededor de un hombre, Sonny Vaccaro, y su sueño.
Sigue la tendencia de hacer filmes y series sobre corporaciones y sus impulsores, no hay más que pensar las surgidas alrededor de Facebook –_La red social_–, Apple –Jobs y Steve Jobs–, Spotify –La playlist–, Uber –Super Pumped: The Battle for Uber–, Google Earth –El código que valía millones– y WeWork –WeCrashed–. Y lo cierto es que contiene momentos mágicos, como la reunión de los Jordan con los directivos de Nike, realzada por comparación con los encuentros previos con la competencia.
Gran mérito de la película es contener mucha información, y presentar múltiples personajes, y lograr en tal maremágnum un ritmo formidable y precisión en la historia, con lo que parece pasmosa sencillez; y además sin pretender que en los años 80 del siglo pasado el mundo era como el del momento en que se rueda el film. Los diálogos están muy pensados, ningún encuentro de un personaje con otro se constituye en “escena de relleno”, sirven más bien al propósito de la historia, combinando emoción genuina, épica e incluso sentido del humor.
De modo que sí, dominan los hombres en la historia, porque así ocurrieron las cosas, con el personaje central de Vaccaro, muy bien interpretado por un Damon fondón, que cree en su intuición y habla con unos y con otros; en primer lugar, sus compañeros de empresa –además de Knight, interpretado por Affleck, están los de marketing Rob Strasser –Jason Bateman– y Howard White –Chris Tucker–, y el diseñador Peter Moore –Matthew Maher–, y el representante de los Jordan, David Falk –Chris Messina–; de modo que en el capítulo femenino el peso es para una mujer de armas tomar, Deloris Jordan, estupenda Viola Davis, que tiene un par de escenas electrizantes con Damon para poner en valor el papel de una madre, y que está acompañada por su marido en la vida real, Julius Tennon, dando vida precisamente al señor Jordan. En fin, la película merecería un premio a todo el reparto, que hasta se da el lujazo de tener para una escena a Barbara Sukowa como una de las jefazas de Adidas.
Se antoja además una decisión muy inteligente no mostrar a Michael Jordan, que se convierte así en alguien cuya altura deja la cara fuera de plano, una decisión no muy diferente a la de algunos filmes en que aparece Jesús, como Ben-Hur, y en que el personaje aparecía de espaldas, lo que acrecentaba de un modo eficacísimo su importancia.