Bel Canto, la última función - Película - 2018 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
El empresario y la diva
La acción transcurre en un país de Sudamérica no especificado, al que viaja el importante industrial japonés Katsumi Hosokawa, enviado por su gobierno para estudiar la instalación de una fábrica en ese lugar. El vicepresidente pretende agasajarle con una fiesta privada en su residencia, a la que acudirá Roxane Coss, reputada soprano estadounidense a la que Hosokawa admira desde siempre. Pero mientras ésta canta fragmentos de ópera, irrumpen en la mansión unos violentos guerrilleros.
Tras unos años centrado en su labor como productor y director de algunos capítulos de la serie Mozart in the Jungle, Paul Weitz, que dirigió su mejor trabajo, Un niño grande, junto a su hermano Chris, regresa a la pantalla grande con una adaptación de la novela de Ann Patchett, de 2002. El texto, que obtuvo unas críticas muy elogiosas, se basa parcialmente en el asalto a la embajada japonesa en Perú por parte del movimiento izquierdista Túpac Amaru.
Tiene a su favor un reparto encabezado por la siempre meritoria Julianne Moore, bastante creíble como diva de la ópera, con una ayudita de la soprano real Renée Fleming, que la dobla a la hora de cantar. Está rodeada por solventes actores, como Ken Watanabe (El último samurái), como Hosokawa, o Tenoch Huerta (Vacaciones en el infierno), en la piel de un comandante de los secuestradores. Se habla de temas de interés, sobre todo de la comunicación entre personas de diferentes ideologías, aunque hablen idiomas distintos, y del poder conciliador de la música.
Sin embargo falta algo de tensión, y todo resulta predecible. Aunque se intenta ofrecer una perspectiva poliédrica de la situación, intentando que se entienda no sólo la angustia de las víctimas, sino las motivaciones de los captores, la mayoría de personajes resultan un tanto simplones. Por esta razón no acaban de funcionar las subtramas románticas, una que involucra a los personajes de Moore y Watanabe, y otra que enlaza al traductor con una insurgente. Está peor resuelto todavía, e incluso genera risas involuntarias, lo relativo al terrorista que tras desafinar y admitir que aspiraba a ser tenor… ¡recibe clases de canto por parte de la estrella secuestrada!