Deadpool y Lobezno - Película - 2024 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
Dream Team
La sinopsis oficial que acompaña a esta crítica es precisamente eso, la sinopsis oficial. E invito al internauta a leerla pausadamente, porque da precisa idea de lo que pretende este film, mofarse del mundo de los superhéroes, más aún de lo que lo solían hacer las películas de Deadpool, parodia de la parodia, se trata de arrimar el ascua lobezna y multiversa a la sardina deadpool, más gamberros todavía, como si estuviéramos ante una cinta de esas tipo Aterriza como puedas, que se choteaba del cine catastrofista, y a la que se aplica una capa bizarra, de esas que intentó Gore Verbinski en Piratas del Caribe: En el fin del mundo. Aunque aquí es la propia Marvel, la “autora” e impulsora de estas tramas de tipos en pijama salvando al mundo, la que se ríe de las pretensiones superheroicas de sus superhéroes, hasta aquí hemos llegado, creo que hemos coronado la cumbre cínica de los tipos con superpoderes.
Wade Wilson, también conocido como Deadpool, desentierra al fallecido Logan, Lobezno, y se enfrenta a unos soldados de la Agencia de Viajes Temporales. Por lo visto le han encomendado, cara a lograr integrarse a los Vengadores algún día, cortesía de Mr. Paradox, que se mueva por el multiverso o algo así, y busque una versión de Logan que sirva a no sé qué propósitos. Encontrará al Lobezno ideal en un Logan deprimido, con el que viaja al mundo alternativo donde acaban los superhéroes olvidados y fracasados.
La película parece concebida por su equipo de cinco guionistas, cinco, incluido el actor que da vida a Wilson y el director, o sea, Shawn Levy, Wendy Molyneux, Lizzie Molyneux-Logelin, Rhett Reese y Ryan Reynolds, que fumados o sin fumar, que el espectador saque sus conclusiones, han tenido una sesión de tormenta de ideas muy pasadas de rosca, encaminada a concebir gags locos, muchos metacinematográficos riéndose de Fox y Disney, otros muchos desmitificando a los superhéroes o alrededor del ya muy sobado multiverso, muchísimos de sexualidad genital, y aplicando casquería digital que no espante demasiado; pero lo que puede tener gracia un rato, acaba resultando cansino, utilizado además a modo de lubricante, para colocar las consabidas e interminables escenas de acción, peleas, rayos y truenos, que diría el capitán Haddock, quien para los despistados aclaro que no, no es un superhéroe Marvel, aunque a cambio asome otro en este film que habla francés, no diré quién es, no, Dios me libre de hacer spoilers.
¿Tiene el film un pase? Quizá, pero así como Reynolds parece está en su salsa, da un poco de pena ver a Hugh Jackman versionando a su personaje en clave de perdedor que podría tal vez encontrar la redención. En realidad, cuando la cosa se convierte en chiste, el sacrificio y el valor no parecen tener ningún valor ni verse como sacrificio, sino como simple agarradero argumental, para que la trama avance. La villana emparentada con el profesor Xavier, la ocasión la pintan calva amiga Emma Corrin, no tiene mucho carisma, más interés, relativo, tiene la doblez de Paradox, encarnado por Matthew Macfadyen. Aunque basta ver la ficha técnica para adivinar los cameos o como se les quiera llamar, habrá muchísimos espectadores que no detectarán qué gracia tiene la presencia de Fulano o Mengana, y es que a pesar de que se nos quiere vender el film como “una preciosa carta de amor a Marvel”, y que el espectador que se lo pierda está poco menos que a por uvas de dónde está la pomada, la realidad es que estamos ante una cinta para frikis, que son los que mejor apreciarán la rayada en que consiste; el resto quizá admita la tomadura de pelo, aunque también cabe la vergüenza a no reconocer la realidad, que el emperador, los superhéroes, muy a pesar de los sofisticados efectos visuales de Industrial Light & Magic –esos dedos en las cabezas–, están en pelota picada.