Las niñas - Película - 2020 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)

Las niñas foto crítica.

Pequeño universo femenino

Delicada incursión en el mundo de la infancia a cargo de la guionista y directora Pilar Palomero (1980), que debuta en el largometraje con maestría. Elige esa difícil etapa, en los estertores de la niñez, previa al paso a la adolescencia, cuando las preguntas, las dudas y la reafirmación de la propia personalidad comienzan a salir a la luz y pugnan por encontrar su propia voz. La directora zaragozana presenta un universo femenino cercano y cotidiano a través de los ojos de su protagonista, Celia, una chica de once años y de pocas palabras, observadora y dulce, que estudia en un colegio de monjas y vive sola con su madre.

Sin grandes alardes presenciamos el día a día de la pequeña, sus amistades en el colegio, especialmente con la chica nueva llegada de Barcelona; la educación religiosa que recibe por parte de las monjas; las primeras experiencias y rebeldías, como montar en moto, pintarse los labios, hablar de cosas de mayores, la curiosidad sexual, escuchar música estridente, beber alcohol, bailar en un local. Están maravillosamente mostrados numerosos instantes de la vida difíciles de definir, como esas miradas, esas medias sonrisas que lo dicen todo, las vergüenzas que asoman a la superficie, palabras a media voz, silencios. Y es el momento también de los asaltos de la curiosidad, de preguntarse si Dios existe o no, de indagar en la historia de sus padres, en la existencia de una familia ausente a la que no conoce, instantes también de enfrentamiento con los adultos, de desconcierto. Pueden apreciarse a su vez algunos detalles hoscos de una visión más bien sesgada de la educación religiosa, aunque Palomero no desprende demasiada acritud.

Como se ve, pocas cosas de relieve acontecen en Las niñas, aunque por otro lado todo lo que sucede tiene una inmensa carga de realidad, la potencia de un retrato verosímil de un tiempo crítico de la vida de las niñas, de todas las niñas. Palomero narra con un oficio que se diría de años, con una sensibilidad grande y una aguda mirada hacia el detalle. La atmósfera parece salida directamente de los años 90, tan cercanos y tan lejanos ya, pero sin que exista un afán por destacar el aire retro de modo artificial. Todo el reparto es femenino y además de una correcta Natalia de Molina, destaca sobremanera la jovencita Andrea Fandos en el papel de Celia, la absoluta protagonista. Entrega un trabajo asombroso.