Vivir de noche - Película - 2017 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)

Vivir de noche foto crítica.

No hay oscuridad luminosa

Adaptación de una novela de Dennis Lehane ambientada en los años de la Ley Seca, sigue las evoluciones en el mundo del crimen de Joe Coughlin, tras regresar de combatir en las trincheras europeas de la Primera Guerra Mundial. De origen irlandés, católico desencantado, hijo de un capitán de la policía de Boston, Joe comete atracos con la complicidad de Emma, la amante de Albert White, un gángster, y de él en secreto. Y aunque querría mantener cierta independencia en su carrera delictiva, se acaba enredando, primero con White, y luego con su rival italiano Maso Pescatore, lo que le acaba llevando a Tampa, en Florida, lugar donde se encarga de hacer funcionar a pleno rendimiento la red de producción y contrabando de alcohol en la zona, mientras piensa en el futuro, con la idea de sacar adelante un casino. A pesar de marcarse ciertos límites éticos en su inmoral actividad, le tocará descubrir que quien juega con fuego se quema irremediablemente.

Ben Affleck escribe, dirige, produce y protagoniza este violento film, cuyo título alude a lo que supone vivir en la noche u oscuridad de una existencia donde sólo parece importar el "juego", lograr una cuota de poder que te permita ser el amo del cotarro, de tu cotarro al menos, pagando un precio. Lo que ocurre es que somos responsables de nuestras acciones y decisiones, que no dejan de tener consecuencias; y trazar límites a lo que está mal resulta cuando menos ingenuo. Esta es seguramente la idea de fondo de la trama, que afecta a Joe Coughlin, con un amplio telón de fondo, el del contrabando de alcohol, primero en Boston, y luego en la más exitosa Tampa, donde la producción de tabaco y la cercanía de Cuba tienen su importancia, además del racismo, el Ku Kux Klan.

La película, en cuya producción destaca el nombre de Leonardo DiCaprio, se sigue con interés, pero también adolece de cierta frialdad, y ello a pesar de las subtramas románticas, cuesta empatizar con un Ben Affleck que parece perpetuamente reconcomido, a disgusto porque las circunstancias le obliguen siempre a dar un paso más allá de donde quisiera. El reparto es fantástico, con algunos secundarios sobresalientes, como Sienna Miller o Chris Messina, por citar a dos especialmente destacados.

Hay acción dinámica y brutal, con momentos "padrinescos", por así decir, y el excelento diseño del sonido ayuda al impacto de las escenas, con algunos planos visualmente muy atractivos. Y la dirección artística de la reconstrucción de época es notable, en algún elegante garito, y en Tampa.