Rivales - Película - 1936 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)
Toca madera
Wisconsin, en los salvajes bosques del noroeste norteamericano, una tierra repleta de riquezas madereras pero difícil de domesticar. El rudo pero emprendedor Barney Glasgow se está labrando un porvenir con la tala de árboles, con su amigo y empleado Swan Bostrom, conocido como “El sueco”. Conocerá a la cantante y mujer de la calle Lotta Morgan, de la que se enamora, aunque acaba apostando sobre seguro casándose con la hija de su socio, cara a seguir prosperando. En cambio será Swan quien se case con Lotta. Pasados los años, Barney es un tipo adinerado y de envidiable posición social, con dos hijos adultos; en una visita a su amigo viudo Swan conoce a su hija, también llamada Lotta, y tan hermosa como su madre. Se encenderá la vieja llama del amor, aunque evidentemente, la diferencia de edad es tremendamente llamativa.
Buen drama con elementos de aventuras y crítica social e incluso ecológica, basado en una novela de la ganadora del Pulitzer Edna Ferber, y con guión de Jules Furthman. Producida por Samuel Goldwyn, comenzó rodándola Howard Hawks –quien aseguraba que para el protagonista se había inspirado en su abuelo– y por desavenencias serias acabó reemplazado por William Wyler, de hecho ambos cineastas figuran como codirectores. Uno de los juegos a los que invita el film, es distinguir las partes de uno y otro, parece claro que algunas de las de explotación maderera en plena naturaleza corresponden a Hawks –aunque éste acudió a Richard Rosson como director de segunda unidad, y registró imágenes de la tala–, o la del pelea en el saloon con lanzamiento de bandejas, mientras que el clímax en la fiesta es puro Wyler. Sin embargo éste siempre atribuyó el mérito de la película al otro.
La cinta explora las diferencias de clase, y las acciones en que uno puede guiarse por el corazón o por la razón, aunque apuntando a que hay que saber encontrar el necesario equilibrio, no bastan las consideraciones clasistas, o dejar que la atracción se imponga sobre otras consideraciones. A Edward Arnold y Walter Brennan –que ganó el Oscar– les toca interpretar a sus personajes jóvenes y adultos, y lo hacen con poderío. Es menos agradecido el papel del hijo que le toca a Joel McCrea, aunque lo interpreta con solvencia. A Frances Farmer, quizá en su mejor film, le tocó ejecutar un doble papel, los de Lotta madre e hija. Y están muy bien los secundarios, tanto Hawks como Wyler, eran muy buenos directores de actores, vale la pena mencionar a Cecil Cunningham como la secretaria de Barney, muy expresiva siempre que debe tomar notas de lo que le pide su jefe.