Submarino - Película - 1928 - Crítica | Reparto | Estreno | Duración | Sinopsis | Premios - decine21.com (original) (raw)

Submarino foto crítica.

La amistad puesta a prueba

Jack Dorgan y Bob Mason son dos marineros, amigos del alma, que sirven en la Flota del Pacífico asistiendo en rescates de naufragios, entre otras tareas. Cuando recalan en algún puerto, salen a tomar copas y en busca de compañía femenina, y ahí Jack es más recatado, mientras que Bob se lleva a las chicas de calle. En esta tesitura se separan, pues Bob es reclamado para estar en un submarino, y Jack conoce a una mujer, Bessie, de la que se enamora y con la que se acaba casando. Quiere la mala fortuna que Bob regresa y Jack está en el mar, de modo que el primero conoce a Bessie si saber que es la esposa del amigo, y ella le oculta su condición de casada, de modo que inician una aventura. Aunque al fin se reúnen los tres, se destapa el asunto, la tragecia está servida.

Otra estupenda muestra de la etapa muda de Frank Capra, en Columbia a las órdenes de Harry Cohn, en que queda manifiesta la capacidad narrativa del cineasta, pues el productor le pidió al italoamericano –“macarroni”, como le llamaba– que visionara lo rodado por Irvin Willat, para pedirle que lo que le parecía un horror lo convirtiera en algo presentable. Resultado, decidió rodarlo todo de nuevo, y ser honesto con un equipo de rodaje que al principio le recibieron con prevención. Y el éxito para el estudio fue descomunal.

En efecto, consigue que lo que parece una mezcolanza imposible funcione. Pues en un mismo film combina increíbles escenas de alta tensión en el mar –con buzos, bombas, submarinos y arriesgados rescates–, con el enredo amoroso, que de vodevil pasa a tremendo drama, la amistad es puesta a prueba, y también el amor y la fidelidad. En tal sentido hacen un trabajo maravilloso el trío protagonista, formidables Jack Holt, Dorothy Revier y Ralph Graves. Y lucen muy bien los barcos, como el portaviones Saratoga, usado para la ocasión.