Persecución - Definicion.de (original) (raw)

Gato y ratón

La persecución puede llevarse a cabo con la intención de atrapar algo o a alguien.

Persecución es la acción y efecto de perseguir. Este verbo refiere a seguir a alguien que va huyendo con la intención de alcanzarle; buscar a un individuo por todas partes con insistencia; molestar a un sujeto para hacerle daño; o tratar de alcanzar algo. Por ejemplo: «La persecución finalizó con el coche de los delincuentes estrellándose contra un árbol», «El delantero se quejó por la persecución que le hizo su defensor por toda la cancha», «Te dije que no me llames más: termina la persecución o haré una denuncia», «No voy a cesar en la persecución de mis objetivos».

El término persecución procede, etimológicamente hablando, del vocablo latino persecutio, que es fruto de la suma de dos componentes: el prefijo per-, que es equivalente a «a través de», y el verbo sequi, que es sinónimo de «seguir».

Persecución como acción física

La persecución puede ser una acción física que consiste en tratar de alcanzar a alguien. Si un policía observa cómo un delincuente comete un asalto, saldrá en su persecución para atraparlo y poder llevarlo ante la Justicia.

A nivel deportivo, la persecución puede darse en una carrera automovilística (con los competidores tratando de alcanzar y superar a quien marcha en el primer lugar) o en distintos juegos deportivos (con un defensor persiguiendo a un atacante).

Fútbol americano

Las persecuciones son habituales en el fútbol americano.

Escenas famosas en películas de acción

Precisamente ese tipo de persecuciones físicas son las que adquieren especial protagonismo y relevancia en las películas de acción. Así, en ellas es habitual que aparezcan seguimientos a toda velocidad de unos coches a otros, por carreteras, centros urbanos o incluso túneles.

Entre los largometrajes que más han destacado por las persecuciones que han incluido se encuentran, por ejemplo, los siguientes:

Uso simbólico del término persecución

En ocasiones, el término se utiliza en sentido simbólico para referirse al hostigamiento o la presión sobre un individuo o un grupo que resulta diferente por sus características físicas o su condición social. A lo largo de la historia, los homosexuales, los judíos y los negros fueron algunos de los colectivos sociales más perseguidos.

Ir detrás de un objetivo o de una meta también puede considerarse como una persecución. Un tenista que hace todo lo posible para llegar al puesto número 1 del ranking mundial o un empleado que quiere ascender dentro de una empresa hasta llegar a la gerencia están persiguiendo sus objetivos.

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