Agua potable: ¿qué significa y cómo se obtiene? (original) (raw)

Te explicamos qué es el agua potable y cuáles son sus características principales. Además, cómo se realiza el proceso de potabilización y los beneficios para la salud.

Agua potable - manantial

El consumo de agua potable es fundamental para la salud humana.

El agua potable es aquella que no contiene microorganismos o sustancias químicas que puedan causar daño a la salud, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS). De este modo, es segura para beber, para cocinar y para la higiene personal, sin riesgo de contraer enfermedades.

El agua es un recurso cada vez más escaso y son muchas las poblaciones en el mundo que aún permanecen sin acceso a una fuente de agua segura: se estima que alrededor de 2.000 millones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable.

Instituciones como Unicef y la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideran la cuestión del acceso al agua potable como uno de sus objetivos prioritarios, ya que hay una relación directa entre el consumo de agua contaminada y una gran variedad de enfermedades derivadas.

Ver además: Ciclo del agua

Características del agua potable

El agua potable se caracteriza por lo siguiente:

Proceso de potabilización del agua

El proceso de potabilización del agua se compone de distintas etapas:

Calidad del agua potable

Para ser agua potable tiene que cumplir con los estándares establecidos por la OMS.

El agua potable debe cumplir con estrictos estándares de calidad que garanticen que está libre de contaminantes y es segura para el consumo humano. Estos estándares son establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y las autoridades sanitarias de cada país, y abarcan una amplia gama de parámetros físicos, químicos y microbiológicos.

Para que el agua sea considerada potable, debe ser clara, inodora e insípida, y no debe contener niveles perjudiciales de sustancias tóxicas ni microorganismos patógenos.

Además, el agua potable debe estar libre de contaminantes, como metales pesados (plomo, mercurio, arsénico); compuestos orgánicos (pesticidas, herbicidas); elementos químicos industriales; bacterias, virus y parásitos; y sustancias como los nitratos y nitritos, ya que en altas concentraciones pueden ser especialmente peligrosos para la salud humana.

Acceso al agua potable

La OMS calcula que más de 2.000 millones de personas (el 25 % de la población mundial) no tiene acceso al agua potable. La escasez de este recurso puede plantearse desde dos puntos de vista:

Por estas razones, millones de personas en el mundo consumen agua no potable, lo que las expone a distintos tipos de enfermedades.

Beneficios del agua potable

El agua potable es fundamental para mantener una hidratación adecuada del cuerpo, regular la temperatura, lubricar las articulaciones y transportar nutrientes y oxígeno a las células.

La falta de acceso a agua potable conlleva graves riesgos para la salud. El consumo de agua contaminada puede conducir a la ingestión de patógenos, como bacterias, virus y parásitos, que causan enfermedades infecciosas graves.

Entre las enfermedades más comunes asociadas con el consumo de agua contaminada, se encuentran el cólera, la disentería y la fiebre tifoidea. Estas enfermedades pueden provocar diarrea severa, deshidratación y, en casos extremos, la muerte.

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