Autocracia: qué es, características y ejemplos (original) (raw)

Te explicamos qué es la autocracia y cuáles son sus características. Además, su diferencia con la dictadura y algunos ejemplos.

autocracia - zar de Rusia

El zar era el emperador que gobernaba autocráticamente el Imperio ruso.

La autocracia es un sistema de gobierno que centraliza el poder supremo del Estado en una única persona, cuyas decisiones no están sujetas a controles de ningún tipo. A quien preside un gobierno de estas características se lo conoce como autócrata.

Las principales formas de autocracia en la historia de la humanidad fueron:

Las autocracias son formas políticas contrarias a la democracia, ya que esta se sostiene en la separación de poderes, que mantiene un equilibrio entre las distintas esferas del Estado y en la idea de que el poder emana del pueblo.

Por lo tanto, un régimen democrático pone límites al gobierno para salvaguardar los derechos y libertades de los ciudadanos, mientras que un régimen autocrático asume que el poder proviene desde arriba y, por lo tanto, la autoridad del autócrata se impone sobre los súbditos o ciudadanos sin restricciones.

La palabra “autocracia” proviene del francés autocratie, que se compone de dos vocablos griegos: auto (“propio, por sí mismo”) y kratos (“poder”). Por lo tanto, significa que el autócrata gobierna por sí mismo, pues el poder deriva de su propia persona, y que todos los poderes del Estado se concentran en un solo individuo (el rey, el emperador o el dictador).

Ver además: Gobierno de facto

Características de la autocracia

Las principales características de una autocracia son:

Concentración del poder

El atributo esencial de una autocracia es la concentración de los poderes del Estado en una sola persona, que rige todos los asuntos de la nación y cuya voluntad está por encima de cualquier ley.

En este sentido, no todas las formas de totalitarismo y dictadura son autocracias, pues puede darse el caso de que el poder no esté concentrado en una única persona sino que esté distribuido dentro de un grupo, como puede ser un partido político o una junta militar.

No existe una autocracia sin un autócrata. Aun así, para que una autocracia funcione deben existir individuos de confianza que cumplan funciones, lo que les permite detentar una cuota de poder siempre y cuando mantengan su lealtad al líder.

Acceso al poder

Una autocracia puede instaurarse a través de diversos mecanismos. En algunos casos, el gobernante (un monarca hereditario o un dirigente elegido por el voto popular) puede adoptar una serie de cambios que paulatinamente conducen hacia la concentración del poder, incluida la manipulación de los instrumentos legales, el recambio de los funcionarios del Estado y el uso de la violencia.

En otros casos, las autocracias pueden instaurarse por la fuerza, mediante golpes de Estado, luchas armadas o invasiones militares que dan origen a dictaduras.

Persecución política y violencia

Las autocracias suelen hacer uso de la violencia contra la oposición y, en ocasiones, instaurar regímenes basados en el terror, en los que se persigue, encarcela, tortura y asesina a las personas que son declaradas enemigas del gobierno.

La represión y persecución de la disidencia son un rasgo característico de las autocracias, que niegan la participación política a quienes se oponen a las decisiones tomadas por el líder y, además, imponen la censura de prensa y vulneran los derechos humanos.

Culto a la personalidad

Todo el poder reside en manos de una misma persona, a quien se le rinde culto y se la venera como si fuera una figura casi sagrada.

El culto a la personalidad del líder o caudillo se promueve desde las estructuras del Estado, a través de la propaganda oficial, los actos públicos y el sistema educativo. Frecuentemente, se lo presenta como un salvador y como un guía o modelo de conducta.

Corrupción

En las autocracias son frecuentes las prácticas de corrupción basadas en el favoritismo, porque no existen mecanismos de control institucional y de equilibrio de poderes.

Esto favorece la impunidad de los funcionarios y otros individuos leales al autócrata, que pueden enriquecerse o cometer actos ilegales sin ser juzgados (salvo que pierdan el favor del autócrata).

Conformación de una oligarquía

Las autocracias suelen beneficiar (abierta o secretamente) no solo al autócrata sino también a sus seguidores y a un cierto sector social que le es leal. Este sector puede poseer riquezas previas, con las que apoya económicamente al autócrata, y puede también enriquecerse gracias al favor del líder.

En ambos casos, se constituye en una oligarquía: un sector social poderoso que tiene ventajas económicas, sociales y políticas.

Resistencia

En las autocracias, debido a la falta de libertades políticas, los disidentes son frecuentes víctimas de la represión y, por lo tanto, suelen recurrir a diversas formas de resistencia.

Esto puede conducir a protestas pacíficas o violentas, guerras de guerrillas y conspiraciones o revoluciones, en las que los involucrados arriesgan su vida o libertad por derrocar al autócrata o para limitar su poder.

Diferencias con dictadura, despotismo, tiranía y autoritarismo

A menudo se emplea el término autocracia como sinónimo de dictadura, despotismo, tiranía y autoritarismo. En ocasiones, algunos de estos términos sirven para caracterizar a un mismo régimen, pero no siempre significan lo mismo.

Dictadura

Una dictadura es un régimen político autoritario, que suele conformarse a partir de un golpe de Estado y suspender las garantías constitucionales. Cuando el poder es concentrado por una única persona, una dictadura puede tomar la forma de una autocracia.

Sin embargo, cuando se trata de un gobierno compartido entre los integrantes de un grupo, como una junta militar o la dirigencia de un partido político, es solamente una dictadura y no una autocracia

Despotismo

El despotismo es una forma de gobierno en la que el gobernante no reconoce límites legales a su poder. En este sentido, se puede equiparar con algunas formas de autocracia. Sin embargo, el concepto conserva algo del sentido que le dieron los filósofos griegos, que veían en el despotismo un modelo de monarquía ilimitada, en la que el gobernante mantenía a sus súbditos en una relación parecida a la de un amo con sus esclavos.

Por lo tanto, el despotismo suele identificarse con modelos históricos como las realezas asiáticas y las monarquías absolutas, que suelen existir en países en los que no existe una tradición democrática, pero no se lo vincula tanto con las dictaduras. En el lenguaje corriente, los términos “déspota” y “despótico” también son frecuentemente atribuidos a cualquier persona o régimen que abusa de su autoridad.

Tiranía

La tiranía es un gobierno encabezado por un tirano, es decir, una persona que ejerce el poder de manera arbitraria y violenta. En la Antigua Grecia, el término “tirano” hacía referencia a un individuo que accedía de forma ilegítima al gobierno, generalmente a través del uso de la fuerza en un contexto de crisis.

En la actualidad el uso del concepto se suele concentrar en el ejercicio del poder, por lo que incluso un gobernante legítimo puede ser considerado un tirano si impone su voluntad de forma autoritaria, arbitraria y por la fuerza. En este sentido, se puede considerar tirano a un autócrata.

Sin embargo, el término “tirano” adquirió una carga peyorativa, que busca destacar la injusticia o la crueldad del gobernante, por lo que su uso corriente está más vinculado a un juicio de valor que a un análisis político.

Autoritarismo

El autoritarismo es un modo de gobierno que se caracteriza por la concentración y el abuso del poder. Puede caracterizar tanto a regímenes dictatoriales como a gobiernos que se reconocen como democráticos, pero limitan las libertades políticas.

Por esta razón, si bien el autoritarismo suele ser un atributo de las autocracias, también puede haber autoritarismo en regímenes no autocráticos, en los que el poder es compartido por los miembros de un partido político, una facción militar u otro grupo de personas.

Ejemplos de autocracia

autocracia

La monarquía absoluta es considerada una forma de autocracia.

Algunos ejemplos históricos de autocracia son:

¿Qué son las autocracias cerradas?

En un estudio de 2023, el proyecto V-Dem (Varieties of Democracy) identificó la existencia actual de 33 “autocracias cerradas”, entendidas como regímenes en los que no hay elecciones libres ni libertad de expresión y asociación.

Sin embargo, este índice hace más hincapié en la falta de libertades políticas que en la concentración del poder en una única persona (situación que a veces se cumple y otras no). Algunas de las “autocracias cerradas” que cuentan con un líder que concentra el poder son Arabia Saudita, Baréin, Corea del Norte, Esuatini, Omán y Siria.

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