Conocimiento: concepto, tipos, evolución y características (original) (raw)

Te explicamos qué es el conocimiento, los tipos que existen y cómo se obtiene. Además, cuáles son sus características y por qué es importante.

Conocimiento

El conocimiento proviene de las experiencias, los razonamientos y los aprendizajes.

¿Qué es el conocimiento?

El conocimiento es el resultado que se obtiene del proceso de conocer. Conocer es lo que sucede cuando un sujeto “cognoscente” (que conoce) aprehende un objeto “de conocimiento” o “cognoscible” (a conocer). De esto se desprende la necesidad de que haya, en todo acto de conocer, dos elementos que coexisten y se dan en una copresencia: el sujeto y el objeto.

El sujeto y el objeto, como elementos ineludibles del acto cognoscitivo, tienen distintos grados de necesidad según a qué filosofía se adscriba. Los realistas sostienen que hay un primado del objeto por sobre el sujeto. Los idealistas, en cambio, ponen el acento en el sujeto. Desde la publicación de la Crítica de la razón pura (1778), de Immanuel Kant, existe un tercer grupo de pensadores que coloca a ambos elementos en una situación de paridad epistemológica.

El conocimiento es en sí mismo un objeto de estudio. Algunos pensadores creen que el conocimiento es posible. Otros consideran que no. La disciplina que estudia el conocimiento “en general” es la gnoseología. La epistemología, por su parte, estudia el conocimiento en términos científicos.

Ver además: Conocimiento filosófico

¿Cómo se adquiere el conocimiento?

El conocimiento se adquiere a través del acto de conocer. Este constituye una aprehensión, es decir, un acto por el cual un sujeto aprehende un objeto. “Aprehender” significa, en este sentido, la captación intelectual o sensible de un objeto cualquiera.

Para que un sujeto pueda aprehender un objeto cognoscible, este debe ser trascendente al sujeto: debe ser algo exterior. Si esto no fuera así, el sujeto se “aprehendería” a sí mismo. Este acto de captación del sujeto al objeto puede traducirse como la incorporación del objeto, mediante su representación, a la conciencia del sujeto. Esto no significa que el objeto “esté” física o mentalmente en el sujeto, sino a modo de representación. Aprehender un objeto equivale a representarlo. El conocimiento verdadero (aunque sea de modo parcial) del objeto depende de la verosimilitud de la representación generada.

Según el orden en que se dan el conocimiento y la experiencia

Según su alcance y campo de estudio

Los modos de aprehensión

Existen diversos modos de aprehender objetos. La historia de la filosofía suele repetir las mismas estructuras, conocidas generalmente como la aprehensión sensible y la aprehensión intelectual.

Diferencia entre conocer y saber

Aunque se trate de verbos de uso muy similar, no se aplican a la misma idea de manera indistinta, sino que difieren respecto a una sutileza que se explica a continuación:

Posibilidad del conocimiento

¿Es posible el conocimiento? Muchas respuestas se han dado a esta pregunta. Existen dos posturas contrapuestas: el escepticismo, que niega la posibilidad del conocimiento, y el dogmatismo, que afirma su posibilidad.

Sin embargo, estas posturas son respuestas radicales. En general, las respuestas adoptan posturas moderadas, ya sea un escepticismo o un dogmatismo moderado que, además, coinciden en muchos puntos. Ambas posturas comparten la idea de que el conocimiento es posible pero solo relativamente. Esto significa que hay límites para lo que se puede conocer y que, además, lo conocido se ubica dentro de una serie de suposiciones teóricas, relativas a cada escuela en la que el pensador se enmarque.

Existen otras respuestas posibles que escapan al escepticismo y al dogmatismo o que, en todo caso, las combinan tomando lo mejor de cada postura. Un caso es el cogito ergo sum (“pienso, luego existo”) de Descartes, que busca partir de una proposición evidente e intuitiva de la cual se debe construir el conocimiento posible. Otro caso es el de Kant, para quien conocer es “constituir” el objeto, es decir, dar las condiciones de posibilidad de su aparición a la conciencia.

El conocimiento científico

El conjunto de saberes de la ciencia se conoce a menudo como conocimiento científico: se distingue del resto de los tipos de conocimiento en que es verificable, racional, objetivo y universal.

Los pasos del método científico garantizan su veracidad, ya que obligan a los generadores de nuevo conocimiento o nuevos saberes a comprobar sus teorías y demostrar sus conclusiones. Esto se hace a través de la reproducción de sus experimentos por un tercero o por la validación de sus procedimientos mentales por un jurado especialista.

Sigue en: Conocimiento científico

Conocimiento filosófico

El conocimiento filosófico contiene la serie de conclusiones a las que el ser humano es capaz de llegar mediante el razonamiento filosófico, es decir, mediante métodos reflexivos, críticos y deductivos que le propone la filosofía.

El conocimiento filosófico es distinto del científico o el teológico, tanto en su proceder como en sus propósitos, ya que no aplica el método científico experimental como el primero, ni se centra en demostrar la existencia o la naturaleza de Dios, como el segundo.

Epistemología y gnoseología

La gnoseología es una rama de la filosofía que estudia la naturaleza, el origen y la posibilidad del conocimiento, sin detenerse en las particularidades de cada tipo de conocimiento o de las ramas del conocimiento que haya. Es una rama central de la filosofía y en la que han contribuido todos los filósofos de la historia.

Para muchos, gnoseología y epistemología son lo mismo. Sin embargo, muchos otros hacen hincapié en que la epistemología es una teoría del conocimiento aplicable a las ciencias, o sea, una teoría del conocimiento científico. Esto significa que la epistemología estudia los métodos de validación y de legitimación del conocimiento aplicables a las ciencias, mientras que la gnoseología opta por una mirada general del conocimiento, sin juzgar su validez o invalidez.

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Referencias