Monarquía constitucional: características, origen y ejemplos (original) (raw)

Te explicamos qué es una monarquía constitucional, cuáles son sus principales características y algunos ejemplos.

Monarquía constitucional

En una monarquía constitucional, el rey está sometido a la Constitución.

La monarquía constitucional es un sistema de gobierno en el que el rey es considerado el jefe del Estado pero está sometido a la ley y a la Constitución. Surgió en algunos países de larga tradición monárquica entre los siglos XVII y XIX, como una adaptación de la monarquía a los tiempos modernos.

Esta forma de gobierno conserva la figura del monarca, pero este tiene atribuciones más limitadas que los reyes de las monarquías absolutas. En este sentido, combina la monarquía con algunos principios del orden republicano, como la separación de poderes y el predominio de la ley. En una monarquía constitucional, el monarca ejerce el poder ejecutivo, limitado por los otros poderes del Estado, o bien nombra y controla al gobierno. Sin embargo, en ocasiones las funciones del monarca pueden ser más ceremoniales que políticas.

La monarquía constitucional surgió como parte de los cambios políticos que atravesó Inglaterra en los siglos XVII y XVIII, y como una respuesta de las monarquías europeas al crecimiento de las ideas liberales y constitucionales en los siglos XVIII y XIX, especialmente tras el surgimiento de las primeras repúblicas, como Francia (1792) y Estados Unidos (1787).

En la actualidad, se suele considerar como monarquías constitucionales a diversos regímenes monárquicos que cuentan con una Constitución, como el Reino Unido o los Países Bajos. Sin embargo, algunos investigadores marcan una diferencia entre las monarquías constitucionales, en las que el rey detenta algún grado de poder político, y las monarquías parlamentarias, en las que el monarca sigue siendo formalmente el jefe del Estado pero solo cumple funciones ceremoniales y representativas, mientras que el gobierno lo ejerce un primer ministro vigilado por el Parlamento.

De acuerdo con esta diferenciación, el término monarquía constitucional se reserva mayormente a las épocas en las que los monarcas europeos conservaban algo de poder político, es decir, hasta aproximadamente mediados del siglo XX. Actualmente, los regímenes monárquicos europeos suelen ser considerados monarquías parlamentarias.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo y dónde surgió la monarquía constitucional?

La monarquía constitucional surgió en Inglaterra a finales del siglo XVII y en otros países de Europa entre los siglos XVIII y XIX.

¿En qué se diferencia la monarquía constitucional de la monarquía absoluta?

En la monarquía constitucional, los poderes del rey están limitados por la Constitución y por un régimen de separación de poderes. En la monarquía absoluta, el rey concentra todo el poder político y puede ejercerlo arbitrariamente.

¿Cuál es la diferencia entre la monarquía constitucional y la monarquía parlamentaria?

Según algunos autores, en la monarquía constitucional el rey conserva una cuota de poder político, mientras que en la monarquía parlamentaria tiene un rol solamente ceremonial. Otros autores consideran ambos términos como sinónimos.

¿Cuál es el rol de un monarca constitucional?

En una monarquía constitucional, el rey es el jefe del Estado y tiene facultades como convocar o disolver el Parlamento, nombrar al primer ministro y dirigir las relaciones exteriores. En las monarquías parlamentarias actuales, su rol es más ceremonial que político.

Características de la monarquía constitucional

Entre las principales características de la monarquía constitucional, se cuentan:

Origen de la monarquía constitucional

La monarquía constitucional surgió en Inglaterra a finales del siglo XVII, cuando la Revolución Gloriosa de 1688 condujo a la promulgación de la Carta de Derechos (1689). Este documento delimitó las responsabilidades del monarca y del Parlamento y consagró el control parlamentario sobre el rey. De este modo, se ponía un freno a las arbitrariedades características de las monarquías absolutas y se garantizaban los derechos y libertades de los ciudadanos.

Posteriormente, ante el avance de las ideas liberales y republicanas en los siglos XVIII y XIX, el modelo constitucional fue adoptado en otras monarquías de Europa. Por ejemplo, tras el estallido de la Revolución francesa en 1789, se aprobó una Constitución en Francia en 1791 que estableció la separación de poderes y dio origen durante un breve período a una monarquía constitucional, que en 1792 fue abolida y reemplazada por una república.

Los acontecimientos en Francia, y otros eventos como la adopción de una Constitución republicana en Estados Unidos en 1787, dieron impulso a los sectores liberales y constitucionalistas que presionaron por limitar el poder de los monarcas. Además, estos hechos convencieron a algunos sectores monárquicos de que era conveniente aceptar el orden constitucional antes que facilitar la proclamación de repúblicas. Así, a lo largo del siglo XIX, el modelo constitucional se consolidó en los distintos regímenes monárquicos de Europa.

Diferencias entre la monarquía constitucional y la monarquía parlamentaria

Parlamento - monarquía constitucional

El poder legislativo es ejercido por el Parlamento, depositario de la soberanía popular.

En la monarquía constitucional, el rey tiene una serie de capacidades dentro del poder ejecutivo, como la facultad de disolver el Parlamento, de llamar a elecciones y de promulgar o vetar leyes. En cambio,en las monarquías parlamentarias (y en las monarquías constitucionales actuales, que conservan el nombre pero funcionan como monarquías parlamentarias), las atribuciones del monarca son únicamente formales o de carácter simbólico.

En efecto, en la monarquía parlamentaria el rey es el jefe del Estado y su máximo representante político, pero la jefatura del gobierno está a cargo de un poder ejecutivo encabezado por un primer ministro o un presidente del gobierno, que preside un gabinete de ministros y actúa en nombre del rey, pero en concordancia con los principios democráticos y la soberanía popular. Es decir que la coordinación política del Estado está a cargo del primer ministro y no del rey.

El poder legislativo es ejercido por el Parlamento, depositario de la soberanía popular. El rey refrenda las leyes y los decretos que elaboran y elevan los miembros del Parlamento y el Ejecutivo, respectivamente. Sin embargo, estas atribuciones del rey son puramente formales y se reducen a lo ceremonial.

Funciones del rey en una monarquía constitucional

En una monarquía constitucional, el rey tiene una serie de atribuciones establecidas en la Constitución. En sus inicios, los monarcas podían hacer uso de ellas, pues conservaban cierto grado de poder político en calidad de jefes del Estado. Sin embargo, esta situación fue cambiando a medida que se consolidaron la democracia y el estado de derecho.

Las funciones y facultades oficiales del rey en una monarquía constitucional son las siguientes:

En las monarquías parlamentarias contemporáneas, las constituciones siguen reconociendo muchas de estas funciones al monarca, pero este las ejerce en un sentido más formal que político (por ejemplo, suele nombrar al primer ministro, pero este es elegido previamente por el voto del Parlamento).

Ejemplos de monarquía constitucional

Algunos ejemplos históricos de monarquías constitucionales, en las que el monarca conservaba un grado variable de poder político, fueron:

Algunos ejemplos actuales de monarquías parlamentarias, en las que el rey tiene un rol ceremonial y representativo, son:

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