Relieve: qué es, formación, tipos y erosión del relieve (original) (raw)

Te explicamos qué es el relieve y cómo se forma. Además, los tipos de relieve que existen y cuáles son las características principales de cada uno.

relieve - montaña

El relieve es el resultado de un largo y complejo proceso geológico, hidrológico y atmosférico.

El relieve es el conjunto de formas que adquiere la superficie de la Tierra. Las formas que toma el relieve son producto de factores endógenos (aquellos relacionados con las energías internas de la Tierra, como el movimiento de las placas tectónicas) y de factores exógenos (aquellos relacionados con fenómenos que no suceden en el interior del planeta, como el clima y la hidrografía).

El relieve actual de la Tierra es el resultado de un larguísimo y complejo proceso geológico, hidrológico y atmosférico. La tectónica de placas es uno de los factores claves en la formación del relieve terrestre. Esto es porque las placas tectónicas, grandes fragmentos de la litósfera terrestre, interactúan entre sí, lo que resulta en la formación de montañas, de volcanes y del fondo oceánico, entre otros rasgos geológicos.

La erosión, impulsada por factores climáticos y por la acción del agua y el viento, desgasta las rocas y modifica la forma del terreno, lo que contribuye a la formación de llanuras, valles, cañones y otros tipos de relieve.

Formación del relieve

La configuración actual del relieve terrestre es el resultado de procesos que han tenido lugar a lo largo de la historia geológica del planeta.

Uno de los principales motores en la formación del relieve es el movimiento de las placas tectónicas. Las interacciones entre estas placas generan fenómenos como la subducción, donde una placa se desplaza debajo de otra y forma cordilleras de montañas, volcanes y fosas oceánicas.

Además, la separación de las placas tectónicas es otro elemento crucial en la configuración del relieve. A lo largo de las dorsales oceánicas, cuando se separan las placas, el magma asciende desde el manto terrestre y se solidifica. Ese magma solidificado contribuye a la formación del fondo oceánico, las cordilleras volcánicas submarinas y la mayoría de las islas.

Tipos de relieve

Entre los principales tipos de relieve, se encuentran las montañas, los volcanes, las mesetas, las llanuras y las depresiones.

Erosión del relieve

Relieve - montaña - río

La erosión causada por el curso de los ríos puede formar cañones.

La erosión del relieve es un proceso geomorfológico que moldea la superficie de la Tierra a lo largo del tiempo. Este fenómeno, debido principalmente a factores climáticos y geológicos, produce la desintegración y el movimiento de materiales sobre la superficie terrestre, y de este modo altera las formas y estructuras de los relieves.

Los principales tipos de erosión son:

El relieve submarino

La actividad tectónica que sucede debajo de la superficie de los océanos conforma importantes relieves submarinos. Pueden encontrarse cordilleras volcánicas debajo de los océanos, formadas por erupciones que ocurren en el fondo del mar. El magma que sale del interior de estos volcanes es el que, cuando se solidifica, contribuye a la formación rocosa del fondo marino.

Existen extensas cordilleras volcánicas bajo las aguas de los océanos Pacífico, Atlántico e Índico. La cordillera Mesoatlántica, que se encuentra en el océano Atlántico (entre los continentes de América, África y Europa), tiene una extensión mayor que la de la cordillera de los Andes. Asimismo, algunos volcanes son tan elevados que superan el nivel del mar y forman islas, como las de San Pedro y San Pablo o la de Ascensión.

El relieve como factor climático

Relieve - montaña - nieve

Las zonas elevadas suelen presentar bajas temperaturas.

El relieve tiene impacto en el clima del planeta. La altitud modifica las condiciones de temperatura y presión atmosférica de un lugar. A medida que aumenta la altitud del relieve, la temperatura tiende a disminuir. Por esa razón, las cimas de las montañas suelen estar siempre cubiertas de hielo y nieve.

Por su parte, la presión atmosférica y la disponibilidad de oxígeno también disminuyen con la altura. En las zonas bajas, la presión y la disponibilidad de oxígeno son mayores, pero a medida que la altura del relieve aumenta, tienden a disminuir. Por eso las personas que hacen montañismo suelen llevar sus propios tubos de oxígeno, puesto que a mucha altura el aire disponible no es suficiente para poder respirar adecuadamente.

El relieve también influye en la distribución de las precipitaciones. Cuando los vientos húmedos se encuentran con un relieve elevado, el aire se eleva y se enfría, la humedad se condensa y se forman gotas de agua que producen lluvias. Por esa razón, los lugares que se encuentran cerca de las laderas de las cordilleras y que reciben vientos húmedos suelen tener un clima lluvioso. Del otro lado de las montañas, los vientos llegan ya sin humedad, de modo que se producen muy pocas lluvias y los climas son áridos.

Referencias