El Periodismo Social como una nueva forma de “narrar-nos”. La necesidad de reconocer-nos como agentes en la construcción mediática de los casos de violencia de género (original) (raw)
Desde su aparición, el periodismo siempre ha parecido responder a alguna función. Pero, ¿qué sucede cuando los encargados de construir los relatos del presente ceden en sus funciones? ¿Podemos seguir hablando de periodismo, tal y como fue concebido en sus orígenes? Éste es el desafío del que parte a priori el Periodismo Social como una nueva forma de “pensar” la función que debería desempeñar el periodismo en la sociedad del conocimiento y de “mirar-nos” como agentes sociales de la información, reconociendo así al sujeto no sólo como profesional, sino como ciudadano que forma parte de la realidad que “narra” en cada noticia, en cada reportaje o información. Por tanto, ¿qué implicaría este enfoque “social” en la práctica del periodismo? ¿La dignificación de los sujetos protagonistas de los hechos? ¿La recuperación de la diligencia profesional y, por tanto, de la función informativa y formativa de los medios? Para ello, primero tenemos que observarnos como profesionales –y como lectores- en nuestra interacción con los medios para posteriormente llegar a reconocer los errores que se cometen en la práctica, en la forma de representar los temas “sociales” y a sus protagonistas, en los términos utilizados para referirnos a la realidad narrada. Un ejemplo de la falta de consenso en el tratamiento informativo que se le debe dar a las informaciones de índole social lo encontramos en los casos de violencia de género, donde la indefinición en cuanto a la terminología y al tipo de violencia hace que estas noticias sean tratadas como meros sucesos o casos aislados. Esto no es más que un claro reflejo de la dejación por parte de los medios de comunicación en su función de agentes socializadores que no sólo determinan la identificación del ser con su sociedad, sino la imagen que éste llega a tener de sí mismo.